viernes, 6 de enero de 2017

El susurro de la magia.


Este es un cuento escrito por la propia magia. Como lo oyen, por la propia magia.Como si de oro, incienso y mirra se tratara.
En estos días de Navidad, la magia parece una palabra muy manida, pero qué es la magia? Y así me vi un día sentada al lado de mi hijo sin respuesta. Supe entonces que no lo sabía, no tenía ni una idea medianamente cercana. Solo pensaba en cuentos de Disney.

Lo había olvidado por completo. Pero alguna vez si lo supe, así que me senté un soleado y frío día de Reyes al lado de una inminente y hermosa encina. Y le pregunté. Pocas veces o ninguna la naturaleza no tiene ya una respuesta.
Un remolino de viento me envolvió y susurró:siente....silencia el ruido y hallarás. Habita el silencio y encontrarás.

Las raíces de la tierra me envolvieron como una madre arropa a su hijo, las potentes ramas me protegieron y resguardaron como un padre lo hace con su familia y sentí su amor y su magia en cada célula de mi cuerpo. Todo quedó en silencio. Escuchaba con inmensa gratitud el latido de mi corazón y cómo éste se extendía por brazos,piernas,cuello, espalda....

Respiraba profundamente, sentía el aliento de la vida que hasta ese momento bajo la conexión de aquella majestuosa encina se me había pasado por alto durante 37 años.

Estaba viva!!. Sin que yo hiciera nada, mi corazón latía, mi sangre calentaba mi cuerpo y mis pulmones me regalaban el aire que la encina tejía con el mismo amor que una madre da el pecho a su hijo.
Y entendí. Más bien recordé que la magia es extraordinaria y que no la vemos porque creemos que es ordinaria y normal nuestra diaria existencia. Somos magia?-pensé.-. Y tan suave como el sonido de un arpa me susurró la encina madre.: eres magia. Sois magia.

La magia es la vida, y las ilimitadas posibilidades de lo que con ella podemos hacer. El vehículo extraordinario que es el cuerpo humano.

Me levanté del cobijo de la encina en inmensa gratitud y me prometí recordar que aquel día casi rozando la noche de Reyes, recordé que la magia es la vida. La navidad la celebración de la vida. Y así,comencé a construir una nueva y a enseñar a mi hijo un nuevo presente cada día, celebrando la magia  de la existencia. El poder del latido del corazón.

Este cuento es para que la magia cobre voz y todos los de corazón amable puedan verla y acceder a ella pues ellos mismos son sus mensajeros.  Este cuento se llama La magia porque es de ella la pluma, la inspiración y las palabras. Y por último quiere deciros que todo está conectado. Cada gesto amable, cada emoción tierna riega las raíces de todo ser vivo llenándolo de color, luz y amor.

La magia es la varita amando y protegiendo su propia creación. Quisiera yo como ser humano mágico que sea bienvenida, celebrada y honrada. Es por eso que no yo, sino ella, se despide susurrando...observa,escúchame, mira si te empujo con el viento,no creas que la dirección es casual.
Siente cómo el sol que te envío te calma y escucha, pues el el corazón te habla.